Un paseo por mi infancia; paseando en el "carruaje" de mi bisabuela por los campos de Harosteguy..."había magia, duendes algo irresistible en todo aquel sitio campestre, ah... esos días de mi infancia que no quieren desprenderse. No hay escarcha de luz que pueda enfriar tanto sentimiento...
no hay cristal que cubra de plata tanta luna reflejada en las retinas, hay sí un nombre, convertido en hojas bajo la palma de mis manos, que después de recorrer ese extraño camino hasta la pluma, acaba convirtiéndose en rayos de luz, que fue mi infancia".