Ahh Cacharí....Al ver el campo dormido, vuelven a mi mente fresca, el recuerdo de una china, de un rancho y la noche aquella, que con mis pilchas y el zaíno
me alisté para la guerra, amalhaya lagrimones que brotan de mi conciencia, yo que he aguantado al indiaje....con su galopar salvaje sobre su boca grosera, no aguanto un malón de ausencia.
Hugo O. Rombolá Burraco