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| |  | De: | | |  | Fecha: | | 20-03-06 21:40 | Ip Registrada (Condiciones de uso) |  | Asunto: | | Teatro Odeón de Buenos Aires | | Una historia real que espera su final
Primero se decidió la protección del edificio del Teatro Odeón por su interés cultural y arquitectónico.
Luego se dejó sin efecto esa protección…
Sí, es verdad. ¿o qué? ¿ acaso los funcionarios no pueden cambiar de criterio?
Grosso autorizó su demolición (1990, creo).
Los propietarios se comprometieron a construir allí un nuevo teatro cumpliendo con la ley 14.800.
Pasaron los años. Y en lugar de un teatro había allí una rentable playa de estacionamiento (de aparcamiento ya que estamos en un foro hispano argentino).
Denuncié a Cartañá que no se cumplía la ley.
El diario La Nación de Buenos Aires cubrió la noticia con gran despliegue y fotos. La gente se enteró de lo que pasaba.
Más tarde, increíblemente, se liberó a los dueños del predio de la obligación de construir el teatro (curiosamente un mes después de que se había transferido la propiedad del predio).
El fundamento que se dio para esa barbaridad me hizo acordar a la frase que le gusta repetir a David Halperin cuando quiere descalificar a un hombre de derecho: “confunde el aborto con la piratería aérea”, dice.
En este caso se confundió una limitación a la propiedad en interés público con una innecesaria “regulación económica”. Ese absurdo criterio, llevado al extremo, podría autorizar la demolición de la Casa de Tucumán (allí se declaró la independencia, lo digo porque no todos los españoles pueden recordar ese dato).
Este arbitrario acto administrativo del entonces ministro de economía Roque Fernández despertó la indignación de los sectores de la cultura. Solo se calmaron cuando la entonces secretaria de cultura Beatríz Gutiérrez Walker anunció que esa norma se iba a derogar.
Volvió la calma. La Nación cubrió esta noticia.
Pero era mentira.
Tan mentira fue que en el amparo que inicié para lograr la nulidad de la resolución de Roque Fernández el Estado defendió la legalidad del acto cuestionado.
¿Pero cómo?
¿Es que los argentinos somos giles (gilipollas?)?
Dice la señora Gutiérrez Walker que van a derogar la resolución y en cambio la defienden hasta perder el juicio en la Corte...
Todo es posible en nuestro generoso país.
Conté con el apoyo del Defensor del Pueblo en el amparo. Dato valioso.
Y los conocidos y prestigiosos actores Rubén Stella y Luis Brandoni de la Asociación Argentina de Actores me dieron su apoyo. Recordar este dato.
Pero siempre falta algo para que se haga justicia o se cumpla la ley.
Como la ley 14.800 no se reglamentó nunca no existe plazo para los propietarios para cumplir con la obligación....
Increíble.
Pedí formalmente que se fijara el plazo. Silencio.
Un día advierto que Rubén Stella (el que mencioné antes) es Secretario de Cultura.
Él estaba de acuerdo con la necesidad de que se cumpla la ley 14.800.
Lo llamé. Hablé con él y le dije que era él quien podía fijar el plazo. Me prometió hacer algo. No hizo nada.
Después asumió como secretario de cultura Di Tella,. Tampoco hizo nada pese a que le actualicé el tema e indiqué el camino legal...
Nada.
Ahora está el señor José Nun. Lo escuché disertar en Madrid el día que se anunció el lanzamiento del diario hispano argentino. Fue en la Casa de América.
Ya le he pedido por este tema. Y también he insistido en estos días.
Deberíamos tener un teatro en Corrientes y Esmeralda.
El que quiera sumarse a esta lucha puede escribir al Secretario de Cultura.
La dirección de correo electrónico del Sr. Nun es: privada1@correocultura.gov.ar
Un cordial saludo,
Beltrán Gambier
Abogado
bgambier@trc.es |  |
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Foro-Argentina.com - Ultima actualizacion: 31/03/2008
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